En septiembre de 1984, a pocos meses del retorno de la democracia, comenzó a circular Fierro a Fierro. Historietas para sobrevivientes; a partir del nº 13 se llamó Fierro, conservando su subtítulo. Su antecedente más inmediato fue Superhumor. Los cien números de su primera época fueron publicados por la Editorial La Urraca. Su director fue Andrés Cascioli, acompañado por un equipo de colaboradores relativamente estable: Enrique Breccia, Horacio Altuna, Carlos Sampayo, Carlos Nine, Marcos Meyer, Roberto Fontanarrosa, Miguel Rep, Cochimba y Marcelo Birmajer. Sus tres jefes de redacción fueron Juan Sasturain (1984-1987), Marcelo Figueras y Pablo De Santis (1987-1992). También integraron el staff algunas mujeres dibujantes y guionistas como Susana Villaba, Maitena y Patricia Breccia. Juan Lima fue su Jefe de Arte, a cargo del diseño y la diagramación -con la colaboración de Zaluth (h)-. En la práctica, Lima fue Jefe de Redacción, asignando espacios y encargando notas, durante toda la primera etapa (y sobre todo, en los últimos años, entre 1988 y 1992) según nos cuenta Lucas Nine. Por eso, puede considerársele también uno los grandes responsables de la identidad visual y de contenidos de la primera etapa de la revista,

Laura Vázquez analizó el significado del subtítulo de Fierro “historietas para sobrevivientes”: la apelación de Fierro proponía “establecer un vínculo entre el pasado y el presente para hacer aparecer como necesaria una continuidad deseada por ciertos sectores sociales. De esta manera, la revista se dirige a la sociedad argentina en su conjunto, posicionándose en un sistema de referencias contextuales e ideológicas que apelan permanentemente a un conjunto de representaciones y significados de ‘lo nacional’” (El oficio de las viñetas. La industria de la historieta argentina, Paidós, 2010).

La estrategia de Fierro fue la de presentarse como una publicación que articulaba “tradición y experimentación”: una tradición heredada, en la que se inscribieron muchos integrantes del equipo de redacción, y la experimentación acumulada en años de trabajo tanto en el país como durante el exilio. A su vez, supo amalgamar las experiencias profesionales de quienes provenían del humor gráfico con las de aquellos más cercanos a la denominada “historieta seria”. En esa articulación la figura de Andrés Cascioli y sus experiencias editoriales fue determinante. Según Carlos Nine, sin comprender del todo el proyecto, Cascioli, en un gesto de inusual mérito editorial, decidió respaldarlo y llevarlo adelante.

En 2006, Fierro volvió a los kioscos como Suplemento del diario Página/12 dirigida por Juan Sasturain y con Lautaro Ortiz como jefe de redacción. Allí comienza otra etapa y otro momento histórico de la revista.

Agradecemos a Fernando Diego Rodríguez por facilitarnos su colección, y a Lucas Nine por los valiosísimos datos que nos acercó para esta presentación.

Estamos preparando la publicación de los números 51 a 100

 

Fierro a Fierro. Historietas para sobrevivientes, nº 1 a nº 12
Fierro. Historietas para sobrevivientes, nº 13 a nº 19
Fierro, nº 20 a nº 100.
Redacción y envíos: Salta 226, Buenos Aires.
Fecha de publicación: septiembre de 1984 a diciembre de 1992.
Dimensiones: 22 x 28 cm.

Digitalización: Ana Lía Rey y Claudia Roman

Fierro
Septiembre 1986
Fierro nº 25
Fierro
Octubre 1986
Fierro nº 26
Fierro
Noviembre 1986
Fierro nº 27
Fierro
Diciembre 1986
Fierro nº 28
Fierro
Enero 1987
Fierro nº 29
Fierro
Febrero 1987
Fierro nº 30
Fierro
Marzo 1987
Fierro nº 31
Fierro
Abril 1987
Fierro nº 32
Fierro
Mayo 1987
Fierro nº 33
Fierro
Junio 1987
Fierro nº 34
Fierro
Julio 1987
Fierro nº 35
Fierro
Agosto 1987
Fierro nº 36